Situado en el puerto de La Habana, se trata de una fortificación que se construyó entre 1589 y 1630 por el ingeniero italiano Juan Bautista Antonelli.
Sirvió en la defensa de La Habana contra los ataques de corsarios y piratas y permitió, una fuerte defensa por varias semanas contra el ataque británico a La Habana. Tiempo después de su construcción le fue anexada a la fortaleza un faro, el del Morrillo, que en sus orígenes era de cal y canto, luego fue sustituido por otro de sillería con una altura de 45 metros.